Si te han recomendado esta cirugía para tu perra o tu gata, aquí te explicamos en qué consiste, cuándo se indica y qué puedes esperar del postoperatorio, para que afrontes la decisión con más tranquilidad.
¿En qué consiste?
La ovariohisterectomía es la extirpación de los ovarios y del útero. En su versión asistida por laparoscopia, primero se localizan y se sellan los vasos de los ovarios con ayuda de la cámara, y después se exterioriza el útero por una de las incisiones, que se amplía lo justo para completar la cirugía con seguridad.
Este enfoque híbrido aprovecha las ventajas de la visión laparoscópica en las fases más delicadas y permite manejar el útero con el control que ofrece la cirugía directa, manteniendo un acceso más reducido que el de la técnica completamente abierta.
¿Cuándo está indicada?
- Hembras con alteraciones uterinas detectadas en las pruebas, como quistes o engrosamientos, siempre tras una valoración individual
- Casos seleccionados de hiperplasia endometrial quística
- Hembras de más edad en las que se prefiere retirar también el útero
- Antecedentes de problemas reproductivos o de gestaciones complicadas
- Decisión clínica de retirar el útero tras comentar las opciones con el tutor
- Determinadas situaciones tras un parto, una vez estabilizada la hembra y valorado el caso
¿En qué especies se realiza?
Se realiza principalmente en perras y gatas; en animales muy pequeños o con un útero muy aumentado de tamaño se valora con cuidado si el abordaje asistido aporta ventajas frente a la cirugía abierta.
Cuándo puede no ser la mejor opción. No todos los casos son adecuados para esta técnica. Un útero muy dilatado o con contenido infectado, como en una piometra avanzada, puede requerir cirugía abierta para manejarlo con seguridad y evitar su rotura. El estado general de la paciente, su tamaño y otras enfermedades también influyen. En ocasiones, durante la intervención se decide convertir a cirugía abierta: es una medida de seguridad que se toma pensando siempre en el bienestar del animal.