🔍 Esterilización y reproducción

Criptorquidia: extirpación laparoscópica del testículo retenido

Cuando uno o ambos testículos de tu perro o tu gato no han bajado al escroto, se habla de criptorquidia. Si el testículo ha quedado dentro del abdomen, encontrarlo con cirugía convencional puede requerir una incisión amplia y una búsqueda laboriosa.

Imagen ilustrativa: Criptorquidia abdominal

La laparoscopia permite localizar el testículo retenido de forma directa con la cámara y retirarlo a través de pequeñas incisiones. Te explicamos por qué se recomienda extirparlo y cómo es la intervención.

¿En qué consiste?

Durante el desarrollo, los testículos descienden desde el abdomen hasta el escroto. Cuando este descenso no se completa, el testículo puede quedar en el abdomen o en el trayecto inguinal. Se recomienda extirpar los testículos retenidos porque se asocian a un mayor riesgo de algunos problemas, como tumores o torsión, y porque la condición puede tener un componente hereditario.

En la criptorquidectomía laparoscópica se introduce la cámara en el abdomen, se revisa la zona por la que desciende el testículo y, una vez localizado, se sellan sus vasos y su conducto y se extrae por una de las incisiones. Normalmente, en el mismo acto se castra también el testículo que sí haya descendido.

¿Cuándo está indicada?

  • Perros y gatos con uno o ambos testículos no descendidos al escroto
  • Testículo no palpable en la zona inguinal, con sospecha de localización abdominal
  • Testículo retenido identificado en el abdomen mediante ecografía
  • Prevención de problemas asociados al testículo retenido, como tumores o torsión
  • Castración completa de machos criptórquidos para evitar comportamientos sexuales y reproducción
  • Casos en los que una cirugía previa no consiguió localizar el testículo

¿En qué especies se realiza?

Se realiza en perros de diferentes tamaños y en gatos; en animales muy pequeños o muy jóvenes se valora si el espacio disponible permite trabajar con seguridad por laparoscopia.

Cuándo puede no ser la mejor opción. Si el testículo está en el trayecto inguinal o bajo la piel, puede ser más sencillo extraerlo con una pequeña incisión directa sin necesidad de laparoscopia. Un testículo muy aumentado de tamaño, por ejemplo por un tumor, puede requerir ampliar la incisión o una cirugía abierta. El tamaño del animal, su estado general y las adherencias de cirugías previas también influyen. La decisión final se toma tras la valoración y, si durante la intervención es más seguro, se puede convertir a cirugía abierta.

Razas en las que se consulta con frecuencia

Ventajas

Ventajas de hacerlo por laparoscopia

Localización directa del testículo con la cámara, sin necesidad de explorar el abdomen a través de una incisión grande

Revisión ordenada de ambos lados del abdomen y de los anillos inguinales

Incisiones pequeñas y, por lo general, un postoperatorio más cómodo

Visión ampliada para sellar con precisión los vasos testiculares

Menor riesgo de complicaciones de la herida abdominal

Vuelta a la actividad normal habitualmente más rápida

El proceso

¿Cómo es el procedimiento, paso a paso?

Valoración previa

Exploramos a tu mascota para comprobar si el testículo es palpable en la zona inguinal y, si lo consideramos útil, realizamos una ecografía. Junto con la analítica prequirúrgica, esto nos ayuda a planificar el abordaje.

Preparación y anestesia

Con el ayuno indicado, se coloca una vía venosa y se administra anestesia general con monitorización continua. Se prepara de forma estéril la zona abdominal.

Localización y extracción

Con la cámara se busca el testículo retenido en el abdomen. Una vez localizado, se sellan sus vasos y su conducto y se extrae por una pequeña incisión. Si el testículo está en el canal inguinal, se adapta el abordaje.

Castración del testículo descendido

Si uno de los testículos sí está en el escroto, normalmente se retira en la misma anestesia mediante la técnica convencional.

Alta y seguimiento

Tras el despertar vigilado y con analgesia, en muchos casos el alta se da el mismo día. Te indicamos los cuidados de las heridas y las revisiones.

Recuperación y cuidados en casa 🏡

El postoperatorio suele ser llevadero. Durante los primeros días conviene limitar la actividad intensa, pasear con correa y vigilar que no se lama las incisiones ni la zona escrotal si también se ha castrado el otro testículo.

Sigue las pautas de medicación y revisión que te indiquemos. Si observas inflamación, sangrado o cambios en su comportamiento, contacta con nosotros para revisarlo.

Mascota descansando tranquilamente en casa

Preguntas frecuentes sobre criptorquidia abdominal

¿Por qué hay que quitar el testículo retenido?

Porque un testículo retenido se asocia a un mayor riesgo de algunos problemas, como tumores o torsión. Además, la criptorquidia puede tener un componente hereditario, por lo que no se recomienda que estos animales se reproduzcan.

¿Puede bajar solo con el tiempo?

En cachorros muy jóvenes el descenso aún puede completarse, pero pasada cierta edad es poco probable. Tu veterinario te indicará cuándo conviene dejar de esperar y plantear la cirugía.

¿Se castra también el otro testículo?

Habitualmente sí, para que la castración sea completa y por el componente hereditario de la criptorquidia. Lo comentamos contigo antes de la intervención.

¿Cómo sabéis dónde está el testículo?

La exploración y la ecografía orientan su localización, y la laparoscopia permite confirmarla de forma directa revisando el abdomen.

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