Hoy se realizan por esta vía muchas de las cirugías más habituales en perros, desde la esterilización de hembras hasta la gastropexia preventiva en razas grandes o la toma de biopsias de hígado, intestino o riñón. Cada caso se valora de forma individual para decidir si la laparoscopia es la mejor opción para tu perro.
Particularidades de la laparoscopia en perros
El tamaño del perro influye en la planificación: en razas grandes y medianas el espacio de trabajo suele ser cómodo, mientras que en razas toy y cachorros muy pequeños se emplea instrumental de menor calibre y se valora con más detalle la idoneidad. Las razas braquicéfalas, como el bulldog francés, requieren además un manejo anestésico y de vía aérea especialmente cuidadoso.
Para crear el espacio de trabajo se insufla el abdomen con dióxido de carbono a baja presión, algo que el equipo de anestesia monitoriza de forma continua. Antes de operar se realiza una evaluación preanestésica completa y, si durante la intervención surge cualquier circunstancia que lo aconseje, puede ser necesario convertir a cirugía abierta, siempre pensando en la seguridad del animal.
Procedimientos más habituales
- Ovariectomía laparoscópica: Esterilización de perras extirpando los ovarios mediante pequeñas incisiones, una de las cirugías laparoscópicas más frecuentes.
- Gastropexia preventiva: Fijación preventiva del estómago en razas grandes y de pecho profundo, a menudo combinada con la esterilización en la misma anestesia.
- Criptorquidia abdominal: Localización y extracción del testículo retenido en el abdomen sin necesidad de una laparotomía amplia.
- Biopsia hepática: Toma de biopsias de hígado dirigidas bajo visión directa para orientar el diagnóstico de enfermedades hepáticas.
- Colecistectomía: Extirpación de la vesícula biliar en casos seleccionados de mucocele u otras patologías biliares.
- Cálculos en vejiga: Extracción de cálculos de la vejiga mediante cistotomía asistida por laparoscopia o cistoscopia, según el caso.
¿Cuándo conviene consultar?
- Quieres esterilizar a tu perra con una técnica mínimamente invasiva
- Tu perro tiene uno o ambos testículos sin descender al escroto
- Tu perro es de raza grande o de pecho profundo y te preocupa la torsión gástrica
- Las analíticas muestran alteraciones hepáticas persistentes
- El veterinario ha detectado un mucocele u otra alteración en la vesícula biliar
- Tiene cálculos en la vejiga o infecciones urinarias de repetición
- Presenta vómitos o diarreas crónicas sin un diagnóstico claro
- Te han recomendado una cirugía abdominal y quieres saber si existe una alternativa laparoscópica