La laparoscopia permite explorar el abdomen, tomar biopsias y realizar diversas cirugías con incisiones pequeñas. Antes de proponer cualquier intervención valoramos al perro de forma individual y te explicamos todas las opciones.
¿Por qué el Boxer puede necesitar laparoscopia?
El Boxer figura entre las razas con más predisposición descrita a distintos tipos de tumores. Algunos afectan a órganos abdominales como el bazo o las glándulas adrenales. En casos seleccionados, la esplenectomía y la adrenalectomía pueden realizarse por laparoscopia, y la laparoscopia exploratoria ayuda a obtener biopsias dirigidas cuando las pruebas de imagen no son concluyentes.
Por su tórax profundo, el Boxer también se incluye entre las razas con riesgo de dilatación-torsión gástrica, por lo que la gastropexia preventiva es una opción a valorar, a menudo junto a la esterilización. En los machos se describe además la criptorquidia. Siempre se estudia cada caso, y si durante la intervención es más seguro, se convierte a cirugía abierta.
Una predisposición no significa que tu mascota vaya a desarrollar el problema. Es información para estar atentos y consultar a tiempo.
Señales de alerta en el Boxer
- Bultos nuevos o que cambian de tamaño o aspecto
- Abdomen hinchado o tenso tras comer
- Arcadas sin conseguir vomitar
- Debilidad repentina o encías pálidas
- Beber y orinar más de lo habitual
- Jadeo excesivo o inquietud sin motivo
- Testículo que no se palpa en el escroto
Consejos de cuidado y prevención
- Revisa su cuerpo con regularidad en busca de bultos y consulta cualquier cambio
- Programa chequeos periódicos con ecografía a partir de la edad adulta
- Reparte la comida en varias tomas y evita el ejercicio tras comer
- Pregunta por la gastropexia preventiva si vas a esterilizarlo
- Comprueba el descenso testicular en las revisiones de cachorro
- Acude sin demora ante un decaimiento brusco