La laparoscopia puede ser una buena aliada en esta raza: intervenciones con incisiones pequeñas y una recuperación que en muchos casos resulta más cómoda. Aun así, cada perro se valora de forma individual, prestando atención a sus vías respiratorias y a su estado general.
¿Por qué el Bulldog Francés puede necesitar laparoscopia?
La esterilización es el motivo más habitual por el que un Bulldog Francés llega a la laparoscopia. En los machos se describe la criptorquidia, es decir, que uno o ambos testículos no desciendan al escroto; cuando el testículo queda retenido dentro del abdomen, la laparoscopia permite localizarlo y extirparlo con una intervención mínimamente invasiva.
En los bulldogs también se describen cálculos urinarios de determinados tipos, que pueden causar molestias al orinar u obstrucciones. Su extracción puede realizarse mediante cistotomía asistida por laparoscopia o cistoscopia, según el caso. Por su condición braquicéfala, antes de cualquier cirugía se valoran las vías respiratorias y se planifica la anestesia con especial atención.
Una predisposición no significa que tu mascota vaya a desarrollar el problema. Es información para estar atentos y consultar a tiempo.
Señales de alerta en el Bulldog Francés
- Ausencia de uno o ambos testículos en el escroto en un macho joven
- Esfuerzo o dolor al orinar
- Orina con sangre o micciones frecuentes y escasas
- Ronquidos intensos o dificultad para respirar en reposo
- Vómitos o regurgitaciones frecuentes
- Abdomen sensible al tacto
- Lamido constante de la zona genital
Consejos de cuidado y prevención
- Revisa con tu veterinario si ambos testículos han descendido durante los primeros meses de vida
- Mantén un peso ajustado: el sobrepeso empeora su respiración
- Evita el calor y el ejercicio intenso en horas de temperatura alta
- Asegura una buena hidratación para favorecer la salud urinaria
- Pide una valoración respiratoria antes de cualquier anestesia
- Consulta los análisis de orina periódicos si ha tenido cálculos