La laparoscopia permite trabajar dentro del abdomen a través de pequeñas incisiones, con una cámara que amplía la imagen. En perros grandes y activos como el Labrador, una recuperación habitualmente más cómoda y una herida más pequeña son ventajas especialmente apreciadas, aunque la idoneidad siempre se decide tras valorar a cada animal.
¿Por qué el Labrador Retriever puede necesitar laparoscopia?
Como raza grande de tórax amplio y profundo, el Labrador figura entre los perros en los que se describe el síndrome de dilatación-torsión gástrica, una urgencia grave. Por eso muchos veterinarios plantean una gastropexia preventiva, que puede realizarse por laparoscopia y combinarse con la esterilización en un solo acto anestésico. Además, su apetito legendario hace que la ingestión de juguetes, calcetines o huesos sea un motivo de consulta frecuente, y en algunos casos la extracción puede hacerse asistida por laparoscopia.
Con la edad, en perros grandes se describen también masas en el bazo que requieren estudio y, a veces, su extirpación. La laparoscopia exploratoria ayuda a ver el abdomen con detalle y tomar biopsias dirigidas. En cada caso se valora si el abordaje mínimamente invasivo es adecuado o si es preferible la cirugía abierta, algo que puede decidirse incluso durante la intervención.
Una predisposición no significa que tu mascota vaya a desarrollar el problema. Es información para estar atentos y consultar a tiempo.
Señales de alerta en el Labrador Retriever
- Abdomen hinchado o tenso, sobre todo tras comer
- Intentos de vomitar sin conseguir expulsar nada
- Salivación excesiva e inquietud repentina
- Vómitos repetidos o pérdida de apetito tras jugar con objetos
- Decaimiento, encías pálidas o debilidad súbita
- Heces escasas o ausencia de deposiciones
- Aumento de peso progresivo o distensión abdominal sin causa clara
Consejos de cuidado y prevención
- Reparte la comida en varias tomas al día en lugar de una sola ración grande
- Evita el ejercicio intenso justo antes y después de comer
- Retira juguetes rotos, calcetines y objetos pequeños a su alcance
- Controla su peso: el Labrador tiende al sobrepeso con facilidad
- Pregunta a tu veterinario si la gastropexia preventiva tiene sentido en su caso
- Acude a revisiones periódicas, especialmente a partir de la edad adulta