La laparoscopia permite realizar diversas intervenciones abdominales con incisiones pequeñas, lo que en muchos casos favorece una recuperación más cómoda. Como en cualquier raza, la decisión se toma tras una valoración completa de tu perro.
¿Por qué el Teckel puede necesitar laparoscopia?
El Teckel se encuentra entre las razas en las que se describen con más frecuencia los cálculos urinarios, incluidos algunos tipos poco habituales en otras razas. Cuando es necesario extraerlos, la cistotomía asistida por laparoscopia o la cistoscopia son opciones a valorar según el caso. En los machos también puede presentarse criptorquidia, y la laparoscopia facilita localizar el testículo retenido.
En Teckels adultos se describe asimismo el síndrome de Cushing. Aunque habitualmente se trata con medicación, cuando la causa es un tumor de la glándula adrenal puede valorarse su extirpación, en casos seleccionados por laparoscopia. La esterilización mediante ovariectomía laparoscópica es otra consulta frecuente en la raza.
Una predisposición no significa que tu mascota vaya a desarrollar el problema. Es información para estar atentos y consultar a tiempo.
Señales de alerta en el Teckel
- Esfuerzo al orinar, goteo o sangre en la orina
- Micciones frecuentes y en poca cantidad
- Beber y orinar más de lo habitual
- Abdomen abultado o caído
- Pérdida de pelo o piel más fina de lo normal
- Testículo que no se palpa en el escroto
- Jadeo frecuente o apetito exagerado
Consejos de cuidado y prevención
- Asegura una buena hidratación diaria
- Sigue la dieta indicada si ha tenido cálculos y realiza controles de orina
- Evita el sobrepeso, que también sobrecarga su columna
- Limita los saltos desde sofás y camas, especialmente tras una intervención
- Cógelo en brazos sujetando bien el pecho y la parte trasera
- Comenta cambios en la sed, el apetito o el pelaje en sus revisiones