Además de la cirugía abierta tradicional, existen técnicas mínimamente invasivas que permiten extraer los cálculos con una incisión muy pequeña o incluso sin incisión, revisando a la vez el interior de la vejiga y la uretra con una cámara.
¿En qué consiste?
En la cistotomía asistida por laparoscopia, se localiza la vejiga con la cámara, se lleva hasta una pequeña incisión en la pared abdominal y se abre lo justo para introducir un cistoscopio. Con él se ven y se retiran todos los cálculos, se revisa la uretra y se lava bien el interior antes de suturar la vejiga.
La cistoscopia, por su parte, consiste en introducir una cámara fina por la uretra. En hembras, y en algunos machos según su tamaño, permite ver el interior de la vejiga, tomar biopsias o retirar cálculos pequeños sin necesidad de incisiones. La elección entre una u otra técnica depende de la especie, el sexo, el tamaño del animal y el tamaño y número de cálculos.
¿Cuándo está indicada?
- Cálculos vesicales que no pueden disolverse con dieta o tratamiento médico
- Cálculos que causan infecciones urinarias de repetición o sangre en la orina
- Piedras alojadas en la uretra que se han devuelto a la vejiga
- Recidiva de cálculos en animales operados anteriormente
- Necesidad de obtener los cálculos para analizarlos y orientar la prevención
- Revisión del interior de la vejiga y la uretra ante síntomas urinarios persistentes
- Toma de biopsias de la pared de la vejiga en casos seleccionados
¿En qué especies se realiza?
Se realiza en perros y gatos; la cistoscopia por vía uretral es más sencilla en hembras, y en machos pequeños y gatos machos el diámetro de la uretra limita su uso, por lo que suele optarse por la vía asistida por laparoscopia.
Cuándo puede no ser la mejor opción. No todos los cálculos se pueden retirar con estas técnicas: piedras muy grandes, muy numerosas o casos con obstrucción urinaria grave pueden requerir otro abordaje. En animales muy pequeños el instrumental puede no ser adecuado. Además, si durante la intervención se encuentran alteraciones inesperadas de la vejiga, puede ser necesario ampliar la incisión. Y es importante saber que la cirugía retira los cálculos, pero no elimina la causa que los produce: la prevención posterior es fundamental.