La biopsia hepática por laparoscopia permite ver el hígado con detalle, elegir las zonas más representativas y obtener muestras de buen tamaño a través de pequeñas incisiones, con un control visual directo de cualquier sangrado.
¿En qué consiste?
Es un procedimiento en el que, con ayuda de una cámara, se inspecciona la superficie del hígado y de la vesícula biliar y se toman varias muestras de tejido con una pinza de biopsia. Las muestras se envían al laboratorio para su estudio y, si se considera útil, para cultivo u otros análisis.
Frente a la biopsia con aguja guiada por ecografía, la laparoscopia suele permitir obtener muestras más grandes y elegir exactamente de dónde se toman, algo importante en enfermedades que no afectan a todo el hígado por igual. Además, en el mismo acto se puede valorar la vesícula biliar y tomar muestras de otros órganos si es necesario.
¿Cuándo está indicada?
- Elevación persistente de enzimas hepáticas sin causa aclarada
- Sospecha de hepatitis crónica o de otras enfermedades inflamatorias del hígado
- Cambios en el tamaño o el aspecto del hígado en la ecografía
- Sospecha de acumulación de sustancias en el hígado, como cobre, en razas predispuestas
- Estudio de alteraciones de la circulación hepática, junto con otras pruebas
- Nódulos o masas hepáticas que conviene caracterizar
- Seguimiento de la respuesta a un tratamiento en enfermedades hepáticas crónicas
¿En qué especies se realiza?
Se realiza en perros y gatos de distintos tamaños; en animales muy pequeños o en otras especies se valora de forma individual si el espacio de trabajo y el estado del paciente permiten realizarla con seguridad.
Cuándo puede no ser la mejor opción. La biopsia hepática laparoscópica puede no ser adecuada en pacientes con alteraciones graves de la coagulación, muy inestables o con mucho líquido en el abdomen. Algunas lesiones profundas o de difícil acceso pueden requerir otras técnicas. Si durante el procedimiento se presenta un sangrado difícil de controlar o se detecta una lesión que lo aconseje, puede ser necesario convertir a cirugía abierta. La decisión se toma tras una valoración completa de tu mascota.