La celioscopia permite observar sacos aéreos, órganos internos y gónadas a través de una incisión muy pequeña. Es una herramienta valiosa para el diagnóstico, la toma de biopsias y algunos procedimientos concretos, siempre valorando el tamaño y el estado de cada ave.
Particularidades de la laparoscopia en aves
Las aves respiran mediante sacos aéreos que recorren buena parte del cuerpo. El endoscopio se introduce aprovechando estos espacios, por lo que habitualmente no es necesario insuflar gas como en mamíferos. Esta particularidad facilita la exploración, pero también exige un conocimiento preciso de su anatomía.
La anestesia en aves es delicada y requiere un equipo con experiencia: son muy sensibles al estrés, a la hipotermia y a los cambios respiratorios. En aves muy pequeñas el tamaño limita lo que se puede hacer y, si la situación lo requiere, se valora otra técnica.
Procedimientos más habituales
- Laparoscopia exploratoria: Celioscopia diagnóstica para explorar sacos aéreos, hígado, riñones y otros órganos de la cavidad celómica.
- Biopsia hepática: Toma de biopsias de hígado bajo visión directa en aves con alteraciones hepáticas.
- Biopsia renal: Biopsia renal dirigida cuando las pruebas sugieren enfermedad renal y la histología puede orientar el tratamiento.
- Sexado endoscópico y valoración de gónadas en especies sin diferencias externas entre machos y hembras.
- Diagnóstico y toma de muestras en infecciones de sacos aéreos, como la aspergilosis, y extracción de algunas lesiones accesibles.
¿Cuándo conviene consultar?
- Dificultad respiratoria, respiración con la cola o cambios en la voz
- Abdomen hinchado o retención de huevo recurrente
- Pérdida de peso o plumaje en mal estado sin causa aclarada
- Alteraciones en analíticas hepáticas o renales
- Necesitas conocer el sexo de tu ave y no hay diferencias externas
- Masas o lesiones internas detectadas en radiografía o ecografía
- Te han recomendado una endoscopia y quieres saber qué implica