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Adrenalectomía laparoscópica: cirugía de tumores de la glándula adrenal

Las glándulas adrenales son dos pequeñas estructuras situadas junto a los riñones que producen hormonas fundamentales para el organismo. Cuando en una de ellas aparece un tumor, puede causar alteraciones hormonales, como un exceso de cortisol, o crecer y afectar a los vasos sanguíneos cercanos.

Imagen ilustrativa: Adrenalectomía

En pacientes seleccionados, con tumores de tamaño moderado y sin invasión de los grandes vasos, la glándula afectada puede extirparse mediante laparoscopia. Es una cirugía avanzada que requiere una planificación cuidadosa y un equipo con experiencia en cirugía mínimamente invasiva.

¿En qué consiste?

La adrenalectomía es la extirpación quirúrgica de una glándula adrenal. Por su localización profunda, junto a la vena cava, la aorta y el riñón, es una de las cirugías abdominales más delicadas, y la visión magnificada de la laparoscopia resulta especialmente útil para disecar la glándula con precisión.

La intervención se planifica con pruebas de imagen avanzadas, habitualmente un TAC, que permiten conocer el tamaño del tumor y su relación con los vasos. El animal se coloca de lado, se accede a la zona con varios puertos y la glándula se separa y se extrae dentro de una bolsa.

¿Cuándo está indicada?

  • Tumores de la glándula adrenal de tamaño moderado y bien delimitados
  • Masas adrenales sin invasión de la vena cava ni de otros vasos principales
  • Tumores adrenales productores de cortisol en perros, valorados con el endocrinólogo
  • Feocromocitomas en pacientes seleccionados y con preparación médica previa
  • Hurones con enfermedad adrenal en los que se plantea la cirugía
  • Gatos con hiperaldosteronismo de origen adrenal, valorando cada caso
  • Masas adrenales que crecen en controles de imagen sucesivos

¿En qué especies se realiza?

Se realiza en perros, gatos y hurones; el tamaño del animal y del tumor condicionan mucho la viabilidad de la vía laparoscópica, y en tumores grandes suele preferirse la cirugía abierta.

Cuándo puede no ser la mejor opción. La adrenalectomía laparoscópica no está indicada si el tumor es grande, si invade la vena cava u otros vasos, si hay metástasis o si el paciente no está estable. Incluso en casos bien seleccionados puede ser necesario convertir a cirugía abierta por sangrado, adherencias o dificultad para disecar la glándula con seguridad. Es una cirugía con riesgos reales que se valoran y se comentan con detalle con la familia antes de decidir.

Razas en las que se consulta con frecuencia

Ventajas

Ventajas de hacerlo por laparoscopia

Visión magnificada de una zona profunda y rodeada de grandes vasos

Disección precisa de la glándula con instrumental fino y sellado de vasos

Evita una incisión amplia del abdomen en pacientes que a menudo tienen la piel y la cicatrización comprometidas

Menos dolor postoperatorio y movilización más temprana

Extracción del tumor dentro de una bolsa protectora

Recuperación habitualmente más rápida que con la cirugía abierta en casos bien seleccionados

El proceso

¿Cómo es el procedimiento, paso a paso?

Estudio completo

Se realizan analíticas, pruebas hormonales y un TAC para conocer el tipo probable de tumor, su tamaño y su relación con los vasos. En algunos casos se pauta una preparación médica previa.

Planificación

Con toda la información decidimos si el paciente es candidato a laparoscopia y comentamos con la familia los beneficios, los riesgos y la posibilidad de conversión.

Cirugía

Con el animal anestesiado y colocado de lado, se introducen la cámara y el instrumental, se diseca la glándula, se sellan sus vasos y se extrae dentro de una bolsa.

Cuidados intensivos

Tras la cirugía el paciente queda hospitalizado con vigilancia estrecha de la presión arterial, los niveles hormonales y los electrolitos.

Análisis y seguimiento

La glándula se envía a anatomía patológica para confirmar el diagnóstico, y se programa el seguimiento junto con el veterinario de referencia.

Recuperación y cuidados en casa 🏡

Tras una adrenalectomía es necesaria una hospitalización con vigilancia estrecha, ya que la retirada de la glándula puede provocar cambios hormonales que hay que controlar y, en algunos casos, suplementar temporalmente. La duración depende del tipo de tumor y de la respuesta del paciente.

Ya en casa, el animal debe hacer reposo, tomar la medicación que se haya pautado y acudir a las revisiones y analíticas programadas. Cualquier cambio como decaimiento, falta de apetito, vómitos o debilidad debe consultarse sin esperar.

Mascota descansando tranquilamente en casa

Preguntas frecuentes sobre adrenalectomía

¿Todos los tumores adrenales se pueden operar por laparoscopia?

No. Solo los de tamaño moderado y sin invasión de los grandes vasos. El TAC previo es fundamental para decidir el abordaje más seguro.

¿Tendrá que tomar medicación de por vida?

Depende del tipo de tumor y de cómo funcione la otra glándula adrenal. Algunos pacientes necesitan suplementación temporal y otros no. Se ajusta con las revisiones.

¿Por qué hace falta un TAC antes de operar?

Porque permite ver el tamaño exacto del tumor, su relación con la vena cava y la aorta y descartar extensión a otros órganos, información imprescindible para planificar la cirugía.

¿Cuánto tiempo estará hospitalizado?

Varía según el paciente y el tipo de tumor. La vigilancia en los primeros días es importante y el equipo te informará de su evolución en todo momento.

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