🍽️ Digestivo y abdomen

Sonda de gastrostomía asistida por laparoscopia

Cuando un perro o un gato deja de comer durante días, ya sea por una enfermedad, una cirugía en la boca o el esófago o un tratamiento largo, la nutrición se convierte en una parte esencial de su recuperación. Forzarle a comer suele generar estrés y no siempre es posible.

Imagen ilustrativa: Sonda de gastrostomía

Una sonda de gastrostomía permite administrar alimento, agua y medicación directamente en el estómago de forma cómoda y segura. Colocarla con ayuda de la laparoscopia permite ver el estómago y fijarlo correctamente a la pared abdominal con una intervención breve y poco invasiva.

¿En qué consiste?

La gastrostomía consiste en colocar un tubo flexible que comunica el estómago con el exterior a través de la pared del abdomen, en el lado izquierdo. Por ese tubo la familia puede dar la dieta y los medicamentos pautados sin necesidad de que el animal coma por la boca.

En la técnica asistida por laparoscopia, la cámara permite localizar el estómago, comprobar que no hay otras estructuras interpuestas y llevarlo hasta la pared abdominal, donde se fija antes de introducir la sonda. Es una alternativa a la colocación por endoscopia o a la cirugía abierta, y la elección depende de cada caso.

¿Cuándo está indicada?

  • Animales con falta de apetito prolongada por enfermedad hepática, renal u otras patologías
  • Gatos con lipidosis hepática que necesitan soporte nutricional
  • Pacientes tras cirugías o traumatismos de la boca, la mandíbula o el esófago
  • Problemas de esófago que impiden tragar con normalidad, valorando cada caso
  • Tratamientos oncológicos que reducen el apetito durante semanas
  • Animales que necesitan medicación oral frecuente y la rechazan
  • Situaciones en las que la endoscopia no es posible o no es la opción más adecuada

¿En qué especies se realiza?

Se utiliza en perros y gatos; en animales muy pequeños o en especies exóticas la viabilidad y el tipo de sonda se valoran de forma individual.

Cuándo puede no ser la mejor opción. La gastrostomía asistida por laparoscopia no es la opción adecuada en animales con alteraciones graves de la coagulación, con líquido abundante en el abdomen o con un estado tan delicado que no permita una anestesia. En algunos casos es preferible otra vía de alimentación, como la sonda esofágica o la colocación endoscópica, o puede ser necesario ampliar la incisión si la anatomía lo requiere. Lo comentamos contigo antes de decidir.

Ventajas

Ventajas de hacerlo por laparoscopia

Visión directa del estómago para elegir el punto de colocación con precisión

Fijación controlada del estómago a la pared abdominal, reduciendo el riesgo de fugas

Incisiones muy pequeñas y procedimiento habitualmente breve

Permite alimentar y medicar al animal en casa sin estrés

Posibilidad de explorar el abdomen o tomar biopsias en la misma anestesia si está indicado

Útil cuando no se puede pasar un endoscopio por el esófago

El proceso

¿Cómo es el procedimiento, paso a paso?

Valoración del paciente

Revisamos su estado general, su capacidad para tolerar la anestesia y el motivo por el que necesita soporte nutricional, y elegimos la técnica más adecuada.

Anestesia y acceso

Con el animal anestesiado y monitorizado, se coloca un pequeño puerto y se introduce la cámara para ver el estómago y su relación con la pared abdominal.

Fijación del estómago

El estómago se lleva hasta el flanco izquierdo y se sutura a la pared abdominal, preparando el punto por donde saldrá la sonda.

Colocación de la sonda

Se introduce la sonda en el estómago, se asegura su posición y se fija a la piel. Después se protege con un vendaje o body.

Pauta de alimentación

Tras el despertar, el equipo explica a la familia cómo administrar la dieta, cómo limpiar la sonda y qué señales vigilar.

Recuperación y cuidados en casa 🏡

La sonda suele empezar a utilizarse según la pauta indicada por el veterinario, de forma progresiva. En casa hay que mantener limpia la zona de salida, lavar la sonda con agua después de cada toma y evitar que el animal la muerda o se la arranque, para lo que suele utilizarse un body o collar.

Cuando el animal vuelve a comer por sí solo de forma suficiente y la sonda ya no es necesaria, se retira en la consulta, una vez que el estómago está bien adherido a la pared abdominal. La pequeña abertura que queda suele cerrar por sí sola.

Mascota descansando tranquilamente en casa

Preguntas frecuentes sobre sonda de gastrostomía

¿Le molestará la sonda a mi mascota?

La mayoría de animales tolera bien la sonda una vez recuperados de la anestesia. Es importante protegerla con un body o collar para que no la manipule.

¿Podrá seguir comiendo por la boca con la sonda puesta?

En muchos casos sí, si su enfermedad lo permite. La sonda sirve de apoyo y se puede ir ofreciendo comida por la boca según indique el veterinario.

¿Cuánto tiempo la tendrá puesta?

Depende de la causa y de cómo evolucione. Puede ser cuestión de semanas o más tiempo. Se retira cuando ya no es necesaria y el estómago está bien adherido.

¿Es difícil darle la comida por la sonda en casa?

Al principio puede imponer, pero con la explicación del equipo la mayoría de familias lo hace sin problemas. Ante cualquier duda puedes consultarnos.

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