Al no tener pelaje, pierde calor con facilidad, algo que hay que tener muy presente durante una anestesia. La laparoscopia, al trabajar con el abdomen cerrado, es una técnica interesante en este contexto, siempre tras una valoración previa completa.
¿Por qué el Gato sphynx puede necesitar laparoscopia?
Con honestidad, el sphynx no tiene predisposiciones abdominales específicas destacadas. Su problema de salud más conocido es la miocardiopatía hipertrófica, que no se trata con laparoscopia pero sí obliga a valorar el corazón antes de cualquier cirugía. También son frecuentes en la raza los problemas de piel.
El motivo más habitual para plantear la laparoscopia es la esterilización. Las incisiones pequeñas y la menor exposición del abdomen pueden ayudar a controlar mejor su temperatura y a cuidar una piel delicada. Como cualquier gato, también puede necesitar una laparoscopia exploratoria o biopsias si presenta síntomas digestivos o hepáticos persistentes.
Una predisposición no significa que tu mascota vaya a desarrollar el problema. Es información para estar atentos y consultar a tiempo.
Señales de alerta en el Gato sphynx
- Respiración rápida o con la boca abierta
- Cansancio fácil o menos ganas de jugar
- Vómitos o diarrea que se repiten
- Pérdida de peso o de apetito
- Lesiones, granos o enrojecimiento persistente en la piel
- Esfuerzo al orinar o visitas frecuentes al arenero
- Frialdad o temblores en un ambiente templado
Consejos de cuidado y prevención
- Pide una valoración cardiológica antes de cualquier anestesia programada.
- Mantenlo en un ambiente cálido, sobre todo tras una cirugía.
- Protege su piel del sol y báñalo con productos adecuados.
- Vigila la herida quirúrgica: su piel delicada se irrita con facilidad.
- Controla su peso, ya que suele tener mucho apetito.
- Planifica su esterilización con tu veterinario según su edad.